martes, noviembre 30, 2010

Volver al trazo*

Con el avance de la historia, las formas de comunicación escritas se fueron modificando cada vez más, automatizando procesos, estandarizando tipografías, estilos… y quitándole el sentimiento y la armonía a la mano guiando a la tinta. Las hermosas palabras que brotaban del autor muchas veces se encontraban mediadas por la máquina.

Del lado del arte, esto no es muy diferente: las sofisticadas técnicas de digitalización alejan cada vez más al artista del pincel y la tinta, convirtiendo el trazo cargado de sensibilidad, curvas e imperfecciones en frías vectorizaciones perfectas.

La vuelta al trazo es un elemento esencial a la hora de buscar la inspiración. La hoja en blanco que a simple vista parece no tener escondites secretos, se convierte en el mapa del tesoro más preciado, siendo el lápiz su brújula.

Digámosle sí a las tachaduras, a las líneas desparejas y las variaciones en la intensidad con la que el grafito se funde en el papel: el trazo no es más que el producto de este instante de comunión entre uno y sus ideas.


*Texto escrito por moi y publicado en Cultura Positiva bajo el seudónimo "Equipo Social Snack"
http://culturapositiva.com/volver-al-trazo/


5 comentarios:

S dijo...

Ciento porciento. Y va para otras formas / disciplinas artisticas también. Bah, con la música es bastante similar...

Lucas.- dijo...

Apoyo.

El Pol dijo...

Yo no puedo estar sin mi libretita blanca y mis biromes/lápices/marcadores de distintos colores. Con ellos al fin del mundo!
Un pibe pasaba seguido por mi laburo, intentando venderme cosas que para mí eran inútiles. Una vez se apareció con un stereo y me dijo: "lo acabo de afanar, ¿te sirve?"
Una vez, repodrido de que de mi boca salgan siempre negativas, me dijo: "Bueno, che, ¿necesitás algo? Yo te lo consigo, ¿eh?". Entonces le comenté lo bien que me vendrían unas libretitas... Al otro día se apareció con tres y por fin logró venderme algo. No le pregunté dónde las consiguió.
Me gustó mucho tu anterior texto. Aguante el inconformismo micaelístico.

Caro Pé dijo...

Muy buen texto m.

Laura dijo...

Me gusta muchisimo tus posts y tu excelente blog, quires que nos seguimos?:)

martes, noviembre 30, 2010

Volver al trazo*

Con el avance de la historia, las formas de comunicación escritas se fueron modificando cada vez más, automatizando procesos, estandarizando tipografías, estilos… y quitándole el sentimiento y la armonía a la mano guiando a la tinta. Las hermosas palabras que brotaban del autor muchas veces se encontraban mediadas por la máquina.

Del lado del arte, esto no es muy diferente: las sofisticadas técnicas de digitalización alejan cada vez más al artista del pincel y la tinta, convirtiendo el trazo cargado de sensibilidad, curvas e imperfecciones en frías vectorizaciones perfectas.

La vuelta al trazo es un elemento esencial a la hora de buscar la inspiración. La hoja en blanco que a simple vista parece no tener escondites secretos, se convierte en el mapa del tesoro más preciado, siendo el lápiz su brújula.

Digámosle sí a las tachaduras, a las líneas desparejas y las variaciones en la intensidad con la que el grafito se funde en el papel: el trazo no es más que el producto de este instante de comunión entre uno y sus ideas.


*Texto escrito por moi y publicado en Cultura Positiva bajo el seudónimo "Equipo Social Snack"
http://culturapositiva.com/volver-al-trazo/


5 comentarios:

S dijo...

Ciento porciento. Y va para otras formas / disciplinas artisticas también. Bah, con la música es bastante similar...

Lucas.- dijo...

Apoyo.

El Pol dijo...

Yo no puedo estar sin mi libretita blanca y mis biromes/lápices/marcadores de distintos colores. Con ellos al fin del mundo!
Un pibe pasaba seguido por mi laburo, intentando venderme cosas que para mí eran inútiles. Una vez se apareció con un stereo y me dijo: "lo acabo de afanar, ¿te sirve?"
Una vez, repodrido de que de mi boca salgan siempre negativas, me dijo: "Bueno, che, ¿necesitás algo? Yo te lo consigo, ¿eh?". Entonces le comenté lo bien que me vendrían unas libretitas... Al otro día se apareció con tres y por fin logró venderme algo. No le pregunté dónde las consiguió.
Me gustó mucho tu anterior texto. Aguante el inconformismo micaelístico.

Caro Pé dijo...

Muy buen texto m.

Laura dijo...

Me gusta muchisimo tus posts y tu excelente blog, quires que nos seguimos?:)