lunes, octubre 20, 2008

Charlas de ascensor.

Y si, era obvio que iba a pasar. No había otra alternativa. Su arrivo era inminente. La gente que no-tiene-de-que-hablar-en-los-ascensores-porque-no-tiene-nada-en-común-y-es-incapaz-de-bancarse-el-silencio-porque-necesitan-elruido-permanente encontró su media naranja: el cambio horario.
No solamente hubo que aguantar en tema a través de todas las pelotudeces que se dijeron en televisión, diarios y demás medios de comunicación masivos (Por ejemplo "La excusa perfecta para llegar tar tarde al trabajo, jo jo jo" y giño de argento pelotudo -vale aclarar que esta frase la tuve que escuchar una y otra vez porque no se les caía una idea sobre que otro "chiste" se podía hacer- o instaurar un estéril debate que fomente el patriotismo-demagogo-fraternal sobre si está bien o no que el país se encuentre dividido por el reloj), sino que también iban a ser la vedette de la charla en ese microespacio temporal que invoca un viaje en ascensor. Y no me equivoqué. Es así: FUE EL TEMA. Bla, bla, bla , bla.
NO QUIERO HABLAR DEL CLIMA,NO QUIERO HABLAR DEL CAMBIO HORARIO. ¿No es re molesto que la gente que no tiene nada en común fuerce situaciones de charla solamente porque no pueden quedarse callados? Realmente es algo que siempre que pasa me lleva a la reflexión. ¿Porqué esa necesidad de no soportar el silencio?¿porqué esa necesidad de vivir en ruido permanente? ¿Porque esa necesidad de homogeneizar?Claramente a no todos nos interesa hablar del clima. De hecho, creo que ni siquiera a la gente que habla del clima o del cambio horario le interesa hablar del clima o del cambio horario. Pero lo hacen igual. Y ahí está la diferencia.

7 comentarios:

barbarella dijo...

a veces hablo d everdad del clima. a veces realmente tenog ganas de decir: viste que calor????!!!!!... y otras veces no. pero yo no se de que hablo cuando no se de que hablar.... del clima no. pero de alguna otra pelotudez seguro que si. si estoy al aire libre no me doy cuenta del silencio. si estoy encerrada en un ascensor.... mmmm... no se.

carmela dijo...

A mi me gusta hablar ese tipo de pelotudeces y jugar a hablar raro y decir por ej. "te agradezco".

soy juguetona vistes.

Eric dijo...

Yo hablé del cambio de hora dos veces ayer, las dos al pedo. La primera fue con mi vecina en el pallier. Al principio me daba pena. La vieja vive sola y no tiene con quién hablar. Últimamente estoy pensando que el asesinato es la mejor opción.

Anónimo dijo...

De hecho tenés un blog porque no soportás el silencio en tu cabeza

Anónimo dijo...

este blog es lo maassssss...
estas loca, muy loca... pero loca linda jaja

barbarella dijo...

estoy segura que los dos anonimos son la misma persona

natxus dijo...

Es jodida la intimidad del ascensor... Tan poco espacio, tanta fantasía suelta fogoneada desde el cine, tanto silencio que te hace escuchar esas voces internas que aplastás sistemáticamente para qeu de pronto... zas! una minita te habla de la nada, con voz neutra y te dice: "Sexto piso"

Y vos rogás... "que no me diga que tenga cuidado con la puerta"

Saludos.

PD: LA verdad, que m ha gustado tu blog. Gracias por darte una vuelta por mis lares.

lunes, octubre 20, 2008

Charlas de ascensor.

Y si, era obvio que iba a pasar. No había otra alternativa. Su arrivo era inminente. La gente que no-tiene-de-que-hablar-en-los-ascensores-porque-no-tiene-nada-en-común-y-es-incapaz-de-bancarse-el-silencio-porque-necesitan-elruido-permanente encontró su media naranja: el cambio horario.
No solamente hubo que aguantar en tema a través de todas las pelotudeces que se dijeron en televisión, diarios y demás medios de comunicación masivos (Por ejemplo "La excusa perfecta para llegar tar tarde al trabajo, jo jo jo" y giño de argento pelotudo -vale aclarar que esta frase la tuve que escuchar una y otra vez porque no se les caía una idea sobre que otro "chiste" se podía hacer- o instaurar un estéril debate que fomente el patriotismo-demagogo-fraternal sobre si está bien o no que el país se encuentre dividido por el reloj), sino que también iban a ser la vedette de la charla en ese microespacio temporal que invoca un viaje en ascensor. Y no me equivoqué. Es así: FUE EL TEMA. Bla, bla, bla , bla.
NO QUIERO HABLAR DEL CLIMA,NO QUIERO HABLAR DEL CAMBIO HORARIO. ¿No es re molesto que la gente que no tiene nada en común fuerce situaciones de charla solamente porque no pueden quedarse callados? Realmente es algo que siempre que pasa me lleva a la reflexión. ¿Porqué esa necesidad de no soportar el silencio?¿porqué esa necesidad de vivir en ruido permanente? ¿Porque esa necesidad de homogeneizar?Claramente a no todos nos interesa hablar del clima. De hecho, creo que ni siquiera a la gente que habla del clima o del cambio horario le interesa hablar del clima o del cambio horario. Pero lo hacen igual. Y ahí está la diferencia.

7 comentarios:

barbarella dijo...

a veces hablo d everdad del clima. a veces realmente tenog ganas de decir: viste que calor????!!!!!... y otras veces no. pero yo no se de que hablo cuando no se de que hablar.... del clima no. pero de alguna otra pelotudez seguro que si. si estoy al aire libre no me doy cuenta del silencio. si estoy encerrada en un ascensor.... mmmm... no se.

carmela dijo...

A mi me gusta hablar ese tipo de pelotudeces y jugar a hablar raro y decir por ej. "te agradezco".

soy juguetona vistes.

Eric dijo...

Yo hablé del cambio de hora dos veces ayer, las dos al pedo. La primera fue con mi vecina en el pallier. Al principio me daba pena. La vieja vive sola y no tiene con quién hablar. Últimamente estoy pensando que el asesinato es la mejor opción.

Anónimo dijo...

De hecho tenés un blog porque no soportás el silencio en tu cabeza

Anónimo dijo...

este blog es lo maassssss...
estas loca, muy loca... pero loca linda jaja

barbarella dijo...

estoy segura que los dos anonimos son la misma persona

natxus dijo...

Es jodida la intimidad del ascensor... Tan poco espacio, tanta fantasía suelta fogoneada desde el cine, tanto silencio que te hace escuchar esas voces internas que aplastás sistemáticamente para qeu de pronto... zas! una minita te habla de la nada, con voz neutra y te dice: "Sexto piso"

Y vos rogás... "que no me diga que tenga cuidado con la puerta"

Saludos.

PD: LA verdad, que m ha gustado tu blog. Gracias por darte una vuelta por mis lares.